25 oct. 2014

PARKER MILLSAP, ENTRE FUEGO Y AZUFRE

(25-10-2014)

Parker Millsap, un joven que con tan sólo 21 años está llamando la atención a los medios de comunicación y a los críticos de nuestro género. Y lo está haciendo con una "música y sonido salvaje y sucio", además de su carisma.

Millsap no pasa desapercibido en sus actuaciones en vivo, con su cautivante sonido. A principios de este año ha lanzado su álbum debut auto-titulado. Se ha ganado una nominación de la Asociación de Música Americana 2014 a Artista Emergente del Año y ha recibido elogios de The Wall Street Journal y algunas de las publicaciones más destacadas de los EE.UU.

Parker creció en la pequeña ciudad de Purcell (Oklahoma), donde asistía a una iglesia Pentecostal con su familia tres veces a la semana, algo que duró la mayor parte de su juventud. Aunque Parker no se considera muy religioso a día de hoy, podemos observar que la religión forma parte de sus composiciones. Una combinación entre fuego y azufre, predicando con el gospel, el rock, el country y el blues que dan forma a un sonido personal y único.

A los nueve años, empezó a tocar la guitarra acústica, formando parte de un grupo que hacía versiones de Eric Clapton y Stevie Ray Vaugham llamado Fever in Blue. Aún hoy uno de los compañeros de aquel grupo, Michael Rose, toca con él. Después de graduarse en la escuela secundaria se trasladó al norte de California donde estuvo haciendo algunas grabaciones y componiendo, lanzando un álbum indie, 'Palisade', que vendía desde la parte trasera de su camioneta.

Tocando en Nashville en una ocasión, en el Tim Pan South Songwriter's Festival fue visto por el representante de Old Crow Medicine Show, quién le invitó a abrir algunos conciertos para la banda. Y de ahí ha llegado a tocar en el Auditorio Ryman, además de abrir conciertos para más cantantes.

"Me gusta establecerme metas que son imposibles de alcanzar", explica Parker. "De esa manera, siempre tengo algo para aspirar a hacer una mejor canción, diferentes personajes, nuevas historias. Sólo quiero pagar las cuentas y alimentar a mi perro, y tal vez comprarme una nueva guitarra de vez en cuando. Eso es todo lo que necesito. Yo no quiero ser Elvis Presley, aunque no me quejaría si un millón de chicas gritaran por mí".

Así nos ofrece canciones como "Truck Stop Gospel", donde como decíamos anteriormente se nota su educación Pentecostal. En el clip del tema podemos ver un remolque de un camión convertido en iglesia rodante. Millsap deja a nuestra imaginación decidir las verdaderas intenciones del predicador itinerante: